martes, 30 de abril de 2019

Las víctimas: Crisis, desastres y catástrofes desde el punto de vista psicológico


La intervención psicológica en crisis, desastres y catástrofes, parte de la definición de una crisis (como ya lo han mencionado mis colegas en entregas anterioires), como un estado temporal incapacitante de reaccionar emocional y afectivamente ante una situación totalmente nueva que ofrece la vida.

Las crisis conllevan una fase de choque donde se presentan reacciones emocionales, cognitivas y fisiológicas encontradas durante las primeras horas y semanas de la ocurrencia de un evento, reacciones emocionalmente fuertes que pueden implicar la frustración, rabia o dolor ante la situación ocurrida, reacciones de evitación, problemas alimenticios o reacciones fisiológicas bastante representativas.
Al igual que las urgencias y las emergencias, los desastres y las catástrofes presentan implicaciones psicológicas relacionadas con cualquier variable interviniente que haya marcado el evento. Prueba de ello que en los dos últimos casos según Garcia (2004), existen dos tipologías genéricas de desastres, los naturales (metereológicos y geológicos) y los causados por el hombre (contaminantes, tecnológicos o sociales), decidiendo ser clasificados según su grado de intensidad y duración, o como lo asume Raphael (2000), cruzando las mismas tipologías e involucrando según el elemento relacionado ya sea tierra, aire, fuego o agua.


Natural
Meteorol
Geológ
Técnico
Social
Guerra
Incendio
Biológico
Secuestro
Bombardeo
Inundac
Radioact
Terrorism
Químicos
Huracan
Hambrun
Ocupación
Tsunam











Cada cruce de variables produce reacciones psicológicas de diversa índole en las víctimas.  Se considera por ejemplo, que los desastres tecnológicos son los más temidos por el hombre ante el desconocimiento que este tiene hacia las consecuencias de los mismos.

Por ello, para las víctimas, un desastre natural conlleva de cierta manera en el individuo una aceptación y cierto conformismo con una percepción inadecuada sobre las bondades del planeta, generando así, procesos de cohesión y confianza social a corto plazo; mientras que los desastre causados por el hombre, generan rechazo y desconfianza sobre los sistemas de gobierno, sensación de humillación, sensación de indefensión ante los otros y cierto grado de autoresponsabilidad por su participación en el evento.

Berren, Beigel y Gherther (1989), a su vez anexaron 5 factores primarios a estas dos clasificaciones o tipologías: Uno, si el suceso era de carácter híbrido, dos, según el impacto personal en tiempo y espacio, tres, el alcance geográfico, cuarto el tamaño del desastre según la amenaza, el riesgo y la vulnerabilidad, y por último su relación de acuerdo al nivel de involucramiento de las víctimas tanto real como percibido.

Las consecuencias según el tipo de desastre ya sea natural o causado por el hombre está determinada por la magnitud y potencia del impacto, los daños visibles, su grado de predictibilidad, la percepción que se hará del grado de control sobre el mismo y la extensión o la persistencia a futuro de sus efectos.

Los factores implicados en el proceso de emergencias son de una parte el estresor y sus componentes objetivos tipo, duración e intensidad; los componentes subjetivos como las características socio culturales y de personalidad de los afectados; los organismos involucrados en la respuesta y el medio ambiente afectado. Por lo tanto, el papel que nos corresponde desempeñar desde la intervención psicológica en emergencias a cada uno de los respondientes, no es, no ha sido, ni será nunca tarea fácil.

Son factores de riesgo (al igual que las anteriormente mencionadas), las características individuales, la historia, el tipo rasgo, el tipo estado, los mecanismos de defensa y las estrategias de ajuste ante el estrés de cada sujeto. Otro factor de riesgo son los estresores presentados en el desastre mismo, su tipología, magnitud, proximidad, exposición y  repercusiones. Todo ello son mencionar la repercusión de las variables ambientales determinadas por las características socio-culturales y económicas involucradas.

En un desastre podrían determinarse como factores perpetuadores la búsqueda de culpables, los sentimientos de indefensión, la victimización o la imposibilidad de desligarse emocionalmente del suceso.

Existen igualmente factores de resistencia que pueden bloquear o sacar adelante el proceso, ejemplo de ello las características resilientes de los individuos o la población involucrada o la capacidad de recordar o no perdonar en el proceso.

Los indicadores (Macro) generales de los desastres son algunos de ellos de carácter objetivo como por ejemplo su imprevisibilidad, el número de afectados, las causas exactas del desastre, las consecuencias medibles en recursos y medios necesarios para intervenir el evento y el grado de desorganización social que este conlleva.

Otros de los indicadores son de  tipo subjetivo como el grado de adaptabilidad o inaptabilidad que presentarían las víctimas como posible reacción ante el evento. 

Y por último, la valoración psicológica del desastre dada en las conductas de reacción presentes en las víctimas bien sean de apatía, violencia, distanciamiento o hiperactividad.

Así pues, tenemos ante nosotros una víctima que debemos aprender a leer de forma única e irrepetible desde el punto de vista psicológico y a quien al igual que las heridas físicas visibles se le han generado heridas psicológicas inmediatas que deben ser atendidas a la mayor brevedad posible aún desde el mismo momento en el cual buscaremos dar los primeros auxilios psicológicos. 

Les deseamos buena lectura y esperamos poder ofrecerles una panorámica muy enriquecedora desde la perspectiva de la intervención psicológica en emergencias.

Un cordial saludo y hasta muy pronto de nuevo,



Mónica Riveros
monica-maria.riveros-lopez@psychologie.ch
http://www.online-psicoterapia.com
+41795242207






3 comentarios:

  1. Las acciones de acompañamiento, atención, intervención y seguimiento a las víctimas ante situaciones de emergencias y desastres son fundamentales y requieren de estrategias y planes de acción en lo público y en lo privado en cada uno de nuestros países. Muy bien por los equipos de trabajo en cada país y la necesidad de continuo aprendizaje en el área, de los actores ante estas situaciones.

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    1. Gracias José, nuestro objetivo es crear conciencia con respecto a la importancia de la adecuada intervención desde el punto de vista psicológico en emergencias.

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  2. Hola! Excelente artículo. Sobre todo la consideración del sujeto como un ser único e irrepetible, por lo que la escucha del mismo debe ser de igual modo, más aún frente al arrasamiento subjetivo del suceso, a pesar de su masividad.
    Un cálido saludo a todos los psi que trabajan en Emergencias!!

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